domingo, junho 22, 2008

Renunciar


Escuchaba el viernes una buena frase para referirme a cosas que había pensado desde hace tiempo: debes renunciar a eso.

Y la verdad es que si hay cosas que querías y no las obtuviste, si no las viviste, ese tiempo no volverá, no será. Se debe de renunciar. Me queda claro.

Hace un rato estaba llorando y me sentí la más tonta de las personas. Y cada vez que sucede lo siento, porque me veo, con mis 30 años llorando por cosas que simplemente ya pasaron. No fueron y listo. Hacía tiempo que no sucedía (a excepción de unas dos semanas atrás). Y entonces ¿qué ha cambiado? Me parece que ya estaba más tranquila, ocupada, con mis cosas, sin esperar nada de nadie. ¿Ha cambiado? No debería de.

Siento que ha pasado mucho tiempo que no tomaba fotos. La de arriba es una de las que tomé a esas flores preciosas que ya abundan por la ciudad. Me encantan, cada vez que las veo a mi paso las admiro más. Pues creo que volver a mi fotografía y al cine sola será lo mejor para vivir en paz.

P.D. Me dijo Agus "... pero mira, éstas, están más chidas, porque si poner el macro desde el principio no se enfocan bien. Es mejor enfocarlas de lejos primero y después acercarte despacio. Estando cerca le pones el macro y la tomas". Gracias por el consejo.


3 comentários:

Lycans Laqueus disse...

Si no lloras, los ojos se hinchan y el corazón encoge.

Precioso lugar, este universo solitario.

angello disse...

hola, yo pienso que jamas se renuncia, mas bien cambian las oportunidades.

La maldita disse...

Ni te apures, los ojos tiene que llorar porque si no se encogen.

Antes se me hacía muy triste pensar eso de "no esperar nada de nadie", pero ahora creo que tiene mucho peso esa idea. Si no esperas nada, cuando llegue algo, te emocionará y será más de lo que pudiste haber imaginado. Si esperas y nunca llega, o al menos no al punto en que tú lo tenías estipulado, la lloradera vendrá seeguramente.

Estoy ahora programando mis llantos y trato de evitarlos por la noche porque luego se me congestiona la nariz de un lado, y por el otro me escurren los mocos. Además me comienza un dolor de cabeza que alarga el tiempo de alerta y retrasa el de somnolencia. Una vez hasta me vomité, fue horrible.

En fin, yo... como tú, he regresado (o al menos eso intento) a lo de antes tan benéfico: también ir al cineteca sola, recorrer calles y tomar fotos (por fin tengo pilas que sirven).

Hoy vi Fargo.