sexta-feira, março 04, 2016

Antigüedades

Dicen que "lo que bien se aprende, jamás se olvida",  y que "el que es perico, dónde quiera es verde", ésta última frase me la dijo mi profesora de taquimecanografía cuando, en tercer año de secundaria, se hizo cargo de mi grupo, durante las vacaciones de verano había fallecido mi maestra anterior, una señora muy estricta y mayor. La verdad es que después de las vacaciones mi mecanografía no era la mejor y menos en esas máquinas de escribir tan viejas, pero ya después volví a agarrar el ritmo. No era la mejor de la clase, pero me defendía.

Y eso me está pasando ahora, hacía mucho que no escribía en la computadora, me he vuelto un poco esclava del celular, y me cuesta trabajo escribir con mis diez deditos, me salto las letras o las cambio, eso llega a pasarme, incluso, al escribir a mano: la r, l, s, n al final, sobre todo se me dificultan.

Hoy estoy escribiendo este post sólo por la felicidad de escribir en la laptop :D y bueno, de repente me pongo a soñar algunas cosas y también me ponen feliz, de repente escucho otras y llega la tristeza, pero afortunadamente han sido menos esos momentos.

Saludos y besos con sabor a té de guayaba a quien pase por aquí.


sábado, fevereiro 13, 2016

Por la TV

He estado viendo-escuchando la TV :). Desde que era adolescente (hace pocos años, ajá) llegaba a casa, no había nadie nadie más que yo y encendía la televisión, no la veía, sólo era para hacer algo de ruido y no sentirme tan sola. En ocasiones era el radio o algún cassette.

Mi hermana mayor bien sabe que si está la tele encendida y no se ve a nadie por ahí, seguramente yo la dejé así.

Estos días ha sido así, ya sólo esta noche sola y mañana llega mi familia.  Los extraño un poco, pero el tiempo se me ha ido rápido, con muchos quehaceres domésticos pendientes y lindas visitas. Esta tarde será momento de disfrutar un poco haciendo bisutería, un nuevo pasatiempo, ya en la semana podré ir al cine :D

sexta-feira, fevereiro 05, 2016

terça-feira, janeiro 19, 2016

¿Qué esperar?

Tengo ganas de escribir y a la vez no. No quiero caer en el extremo de escribir sin sentido, o cosas poco interesantes, o muy, muy, muy personales, como quien le cuenta su vida a la primer persona que cruza por su camino.

Dicen que el que espera desespera, y yo ya me estoy desesperando...

Hay un límite en el cual se debe decidir y aunque lo que se espera sea muy deseado, tal vez no sea posible y es mejor tomar otro camino.


quarta-feira, dezembro 30, 2015

¡¡¡Chilaquiles, tortas and café!!!!

Chilaquiles, tortas and café!!!!

O

El insomnio.

Así es, no puedo dormir y en cuatro horas más debo estar lista para "comenzar el día"
Es la primera vez que escribo desde el celular, así que disculpen las atrocidades que pueda escribir sin darme cuenta.

Desde hace mucho quiero compartir lo que se ha vuelto algo más cotidiano y cercano para mi, aunque nunca ha estado lejos de mi realidad: los tianguis.

Si usted  vive en México, seguramente sabe lo que es y ha visitado alguno, si no, pues le cuento que se trata de un lugar en la vía pública donde se instalan armazones de metal donde se venden mercancías diversas por algunas horas, en el mismo día se instalan y desinstalan. Tienen una gran tradición desde la época prehispánica, aunque, claro, no es lo mismo un tianguis actual que uno de aquél entonces, como todo, se va modificando... Como el lenguaje que es algo vivo ya veces no me gusta todo eso... En fin, ese tema es harina de otro costal.

Desde pequeña he sido parte de ese mundo, casi todos mis domingos los he pasado ahí, pues, aunque iba a la escuela, ese día tocaba acompañar a mis padres a la venta. He crecido viendo realidades diversas y me encanta. Lo disfruto realmente.

¿Qué se me hace tan atractivo?

En primer lugar se trata de gente que trabaja duro, sin dejar de ser su propio patrón, se forma parte de un grupo unido y a la vez con conflictos, como en cualquier lugar. Se puede convivir con mucha gente y eso resulta bastante pintoresco.

Por las mañanas se escucha a la gente que pasa ofreciendo alimentos para desayunar, hay de todo, desde fruta fresca o cereal, hasta tacos de carnitas y chilaquiles, ahhh, las gelatinas, nunca faltan. Hay un señor que se vuelve internacional y va ofreciendo sus productos con un grito: "chilaquiles, tortas and café" y es tan gracioso jeje, al menos a mi me lo parece.

La gente comienza a armar sus puestos ya acomodar la mercancía, los clientes se acercan y buscan lo que es de su interés, muchos llegan para desayunar y después compran "el mandado": frutas, verduras y carne fresca, mejor que la del súper y a mejor precio. Para muchos, sobre todo en fin de semana, es una oportunidad de convivir con la familia y de encontrar novedades, compran dulces y otras golosinas, fritangas, etc. Cada vez hay más golosinas y antojitos para probar.

Se puede encontrar de todo, desde comida hasta apartados electrónicos y muebles, muchas " chácharas" para la gente que le gusta ir a buscar cosas de medio uso. Venden pájaros, patos, pollitos y la semana pasada vi a un señor que llevaba unos chivitos o algo parecido, nunca antes me había tocado verlo.

Recuerdo que hace muchos años iban unos camiones que ofrecían vajillas muy baratas, armaban paquetes diciendo "Échale otra, y otra más" todo por el mismo precio, era hasta emocionante ir a comprar aquellas ofertas jeje... Total que se ve de todo.

No falta el maldoso gritón que despierta al compañero de al lado al ofrecer sus mercancías a todo pulmón, las bromas de los marchantes con los clientes, casi siempre clientas.

El escándalo que se arma cuando un niño comienza a llorar, ya sea por berrinche, porque lo regañan o por caerse por andar de latoso.... No pasa desapercibido el compañero que llegue a pegarle a algún niño, partir ellos (los niños) son de lo más consentido en estos lugares, a la gran mayoría, porque no falta el tacaño que no compra nada, les compran lo que quieran, pero también se les enseña a trabajar, a cuidar el negocio, y los más abusados, a ser amables con los clientes.

Sí, es un lugar de mucho aprendizaje... Hace algunos meses fui a un curso para microempresarios y me di cuenta de que existe gente que quiere iniciar un negocio pero le hace falta saber mucho más acerca de eso, vamos, pues, no tienen ni idea... Y me quedé pensando en todo lo que he aprendido ahí, de la cantidad de oportunidades que brinda, pues el simple hecho de que se instale el tianguis es negocio entre los mismos vendedores, para un montón de chalanes (ayudantes), de los diversos transportes y servicios de la zona, lamentablemente hasta para los amantes de lo ajeno, que se especializan en robar monederos, en distraer a los vendedores en lo que se llevan la mercancía y actualmente para los que cobran por el derecho de piso, me refiero a bandas de narcos o pseudonarcos que tienen amenazados, principalmente a los puestos más grandes y que manejan más dinero.

Claro que también hay una organización y dirigentes, gente que disfruta ser líder y se realiza con esas actividades, ninguno es suficientemente bueno para nadie, ya saben, no se les da gusto.

No faltan los borrachos y loquitos que pasan con sus excentricidades, personas que viven en situación de calle, de chicos que se drogan, pues ven, entre la gente que acude al mercado, un lugar para obtener ayuda de alguna forma.

Seguramente me faltarán cosas qué contar, situaciones que recordar, como cuando explotó un puesto de "cuetes", o se incendió un camión que transportaba plásticos, cuando tiembla o se pierde un niño o aquella vez que todos corrían sin saber por qué, hasta decían que eran los zetas que andaban balanceando y había sido una manguera de un tanque de gas que se safó y provocó una pequeña explosión, pero bastó para producir temor y extremar cuidados...

Muchas cosas, ya se volvió un post muy largo y el sueño no llega, faltan tres horas para levantarme...

Si alguien aún lee, deje un comentario :)



domingo, agosto 02, 2015

Hasta no ver, no creer.



No lo podía creer, pero ahora sí.
No lo quería creer, pero ya es difícil.

Y puede haber otras explicaciones. Éso seguro. Difícil discutirlas, incluso conocerlas. Mientras no sean dichas seguiré imaginándolas. Suponiendo, pero tal vez ya no esperando.