quinta-feira, outubro 06, 2005

Libreta roja


El rojo no es mi color favorito, de hecho es uno de los que nunca vestiría. Pero ayer recordé que tengo un cuaderno forrado de rojo, con una muñeca en la pasta, con trenzas de estambre y con plástico cristal, es un cuaderno rayado (tampoco me gustan mucho los cuadernos de rayas). Me lo regalaron en el verano de 1997. Todo era muy diferente entonces, típico momento en el que uno decide la vida y de repente las cosas cambian (eso pasó al año siguiente). No he arrancado hojas escritas a ese cuaderno, lo que he escrito ahí no se ha borrado.

Un tiempo fue mi diario, cuando comencé a darme cuenta de qué tan sola estaba, aunque entonces -14 de octubre de 2001, es la fecha en la que comienza a tener esa función- realmente no estaba tan sola como ahora, entonces la soledad casi sólo era de pensamiento, pues tenía compañer@s y amig@s a quienes frecuentaba, con quienes convivía día a día. Ahora no hay nada de eso. Entonces creí que podía escribir ahí eternamente, que podría terminar ese cuaderno y muchos más escribiendo todo lo que me gustaría contar a alguien y pensando bien, si hubiera escrito ahí todo lo que he conversado por messenger con mis ciberamig@s (que son los únicos que tengo, aunque no se den cuenta) sumado con lo que he escrito aquí, tal vez ya estaría terminado ese cuaderno.

Ayer leí algunas cosas, ya tiene tiempo que no escribo, será que no me ha pasado nada tan importante, será que realmente lo cambié por este blog y por conversaciones que terminaban en la madrugada. Ahora ese contacto ya está terminando, ya no converso hasta la madrugada y mi messenger cada vez se vuelve un desierto más grande, y no tengo muchos ánimos de escribir ahí. Lo último es de abril de este año, y el año pasado habré escrito por mucho cinco veces.

Esperaba la visita del cartero, con algún sobre para mí, cada día llegaba a casa y revisaba el buzón, para saber si estaba la misiva deseada. No fue así, no me gusta que la gente haga comentarios por hacerlos, no volveré a esperar con tanto entusiasmo algo que prometido. No sólo esperaba eso, esperaba también mi certificado desde Lisboa, pero ya me dijo mi profesor que le llegaron a él, así que mejor ni me asomo al buzón, al fin que no hay nada para mí.

1 comentário:

edesher disse...

sabes... yo alguna vez tuve una libreta... a diferencia del color, la mia era azul. el azul es el color que me gusta. pero lo mio por escribir en una libreta no era necesariamente un diario... decia la psicologa que era muy callado.. pero que si habia ausencia de personas o amigos, la mejor idea era escribir lo que sentia, leerlo, guardarlo unos dias y tirarlo.... asi aprenderia a hablar.. no es que no supiera jeje... solo que no lo hacia... de hecho, aun sigo siendo muy callado... las letras que puedo decir han salido mas facil escribiendolas... de hecho.. en persona soy el ser mas aburrido que existe ja.

en aquellos dias tenia amigos... aunque mucho no platicaba con ellos... un dia, esa libreta azul dejo de ser suficiente y la cambie por una hoja azul en la pantalla de una computadora y colgado de la red.... en esa hoja he escrito lo que escribia en aquella libreta... a diferencia de que ahora si hay quien me escuche y no solo es para mi. gracias a esa hoja he conocido cantidad que no imagine de amigos, unos aqui, otro allà... una amiga que dice sentirse sola en este universo... yo la verdad espero que sea eso mentira... minimo en esta parte del universo y en queretaro estamos el fher y yo. pero esa hoja azul me ha regalado amigos..... amigos que no se ven pero que estan ahi....

no todo es tan malo...

edesher@yahoo.com modalidad messenger jajaja