quinta-feira, janeiro 13, 2011

"Alguien que nos quiere mucho"

Hace dos semanas "alguien que nos quiere mucho" (o alguienes") entró a la casa mientras dormíamos, no hizo ruido para no despertarnos, se llevó toda la mercancía de mi hermana, de mi cuñado, una parte de la de mi papá y de mi otra hermana. Después del arduo trabajo de fin de año, porque es la época en la que "afortunadamente" nos va mejor, en la que trabajamos más, todos, hasta mi sobrina la más pequeña, nos quitó la complicación de pensar cómo transportar la mercancía cuando no cabemos en la camioneta, sin mercancía ya no necesitamos dar dos vueltas ni solicitar los servicios del vecino para que nos lleve en su camioneta. 

Nos quiere mucho porque esperó a que estuviéramos bien dormidos, porque no se llevó la camioneta completa con toda la mercancía, porque estuvo escogiendo lo más valioso, porque no dió otra vuelta, suponemos que no traía un transporte muy grande, si entró hasta el fondo de la casa tal vez no le pareció que valiera la pena nada más, en realidad en mi casa sólo la mercancía es valiosa, porque no tenemos nada de lujo ni mucho menos.

Y es que ¿debemos agradecer que no nos hayan amagado y "asaltado" con algún arma para que les diéramos todo lo que tenemos?

La verdad es que ahora está(n) siempre en mi mente, no ha pasado una noche en la que no escuche algún ruido extraño o que duerma tranquila, parece que lo estoy esperando, como dicen algunas personas que han pasado por una situación similar "a ver si no regresan por el cambio".

Estar pensando quién fue y por qué, nos ha llevado a muchas discusiones en casa. Todo el mundo es sospechoso, pero más aquella persona a quien vieron robando unas semanas atrás en el mercado, la denunciaron y dijo que "se iban a arrepentir si no quitaban la denuncia"... Si fue eso ¿ya terminó la venganza? Si fue alguien más ¿entonces esperaremos la venganza después? Y por qué ahora? después de tantos años de vivir aquí, que conocemos y nos conocen todos los vecinos... no sé, son tantas cosas qué pensar.

Ya cambiamos la cerradura, dicen por ahí que fue alguien que ni esfuerzo hizo para entrar, es cierto que la puerta no tenía toda la seguridad del mundo, pero, se sospecha que tenían llave... Ahora hay una alarma, y las que me faltan, aunque ¿qué hacer si suena? claro que no nos enfrentaremos a nadie. No me gusta estar como estoy ahora, con el miedo de salir incluso, encerrada a piedra y lodo todo el día, esperando a que algo malo vuelva a pasar.

Alguien que nos quiere mucho nos dejó vivir, pensando en él y esperando a que vuelva.

By the way,
En dos meses más será mi cumple y unos días después estará fuera mi sobrino nieto, que parece será niña (viva!!!).

1 comentário:

Crónicas Urbanas disse...

Hola Rosa, o ¿Sola?:

Lamento la experiencia, después de un tiempo las personas se recuperan.
Como vos decís, nos consolamos en pensar que el costo fue material. Qué mal que está eso, también: nos obligan a conformarnos con lo menos malo.
No suelo entrar mucho, espero que el bebé que esperan les trigan mucha felicidad.

Saludos.